La intervención más ambiciosa fue la creación del vacío central. Para lograr la escala monumental que el cliente exigía, ejecutamos la remoción técnica y controlada de la losa de entrepiso original. Este proceso no fue una simple demolición, sino una reingeniería de cargas que permitió liberar el espacio vertical, creando una doble altura que es el eje del proyecto, también diseñamos y construimos una piscina que actúa como el núcleo de atracción visual de la casa, lejos de ser un elemento estándar, la piscina se integró como una extensión de la arquitectura moderna de la casa. Aplicamos revestimientos y acabados que resaltan la pureza de las líneas arquitectónicas. El uso de tonos oscuros, lejos de reducir el espacio, enfatiza la profundidad lograda con la doble altura, creando una atmósfera de sobriedad. Nos centramos en romper la monotonía del entorno mediante una intervención estructural de alto impacto, elevando la vivienda a una categoría de diseño de autor única en su zona.
El Diseño Estratégico de este proyecto no fue decorativo, fue una reprogramación total del mismo. Tomamos una estructura convencional y la sometimos a una nueva lógica de habitabilidad, priorizando la jerarquía de los espacios privados y la conexión visual con los elementos de valor (piscina y exteriores).
El diseño estratégico ignoró los límites de la distribución original para crear un esquema funcional totalmente nuevo, el cuarto principal fue proyectado como el centro de control y descanso de la vivienda, utilizando un diseño de eje visual directo, no se limita a sus muros; se expande hacia el exterior mediante un balcón-terraza privado. El diseño estratégico garantiza que, desde el punto de descanso, la vista sea ininterrumpida hacia la piscina y el jardín.
El cierre de obra es el momento donde la ingeniería se retira para dejar que la arquitectura hable. En esta casa, los detalles finales se centraron en exaltar la escala vertical y consolidar el magnetismo de la piscina, logrando que el conjunto se perciba como una sola pieza monolítica de diseño moderno, el vacío que creamos al romper la losa se convirtió en el lienzo principal de la casa. Aplicamos acabados en tonos grises industriales que recorren toda la altura de las paredes, sin juntas visibles, para enfatizar la verticalidad. Esto hace que el ojo viaje desde el suelo hasta el techo sin interrupciones, maximizando la sensación de grandeza. La piscina se detalló para ser el ancla visual tanto del interior como del exterior.
El éxito de estos detalles reside en que todo tiene un propósito. La doble altura aporta estatus, la piscina aporta carácter, y la paleta monocromática aporta la elegancia necesaria para que la casa sea, sin duda, la propiedad más imponente de su entorno.