La intervención en Granier representa el equilibrio perfecto entre respeto al legado y evolución técnica. No fue una simple reforma; fue un proyecto arquitectónico sobre un local existente donde se logró darle identidad de una marca internacional, elevando sus propios estándares. La estrategia de Entreplanos se centró en una intervención intermedia de alto impacto, transformando una infraestructura obsoleta en un Bakery europeo de vanguardia mediante cambios drásticos en puntos críticos. Proyectamos un esquema funcional completamente nuevo, optimizando la ruta del cliente y la operatividad de la barra de servicio, Logramos que el espacio, aunque basado en una estructura previa, se percibiera como una obra nueva.
El diseño estratégico se basó en la revalorización de la infraestructura existente mediante cambios drásticos en la lógica operativa y visual del local. Al proponer una distribución completamente nueva tras el levantamiento técnico, logramos que el local funcione con la precisión de una máquina, realizamos un cierre estratégico de ventanas que no fue solo estético. Al controlar la luz natural, permitimos que la iluminación técnica resalte la textura del local, creando una atmósfera europea e íntima. Al sustituir el techo por completo, el diseño estratégico buscó ganar volumen visual. Un techo nuevo permite una infraestructura de instalaciones limpia y una sensación de amplitud.
Nuestra estrategia fue tomar los requisitos de Granier y elevar los lineamientos corporativos. El diseño estratégico no solo replicó la marca, sino que la originalizó, creando una versión premium del estándar de la franquicia que destaca sobre la competencia por su rigor constructivo.
La culminación de este activo comercial se define por una atmósfera de sofisticación europea, donde la materialidad noble y el diseño de iluminación transforman un Bakery convencional en un hito de retail de alta gama. El detalle final más crítico fue la gestión de la luz y el techo. Tras cerrar ventanas estratégicas para controlar el ambiente y mejorar el volumen tras la liberación de altura, implementamos un sistema diseñado para vender. Utilizamos luminarias de alta precisión sobre las áreas de exhibición y la barra, resaltando las texturas del pan y la calidez del café, mientras que las zonas de estancia mantienen una luz indirecta que invita a la permanencia y el confort.
La combinación de un techo de ejecución impecable y una luz de precisión logró que este Granier dejará de ser un local «remodelado» para convertirse en una obra de arquitectura nueva. En Entre Planos, entendemos que donde termina la estructura, comienza la experiencia del usuario.